Hola, soy Martín un adulto con TDAH

Hola, me llamo Martín tengo 37 años, me diagnosticaron TDAH hace aproximadamente 5 años luego de un RAID de visita a médicos de diversas especialidades y un número notable de diagnósticos de todo tipo con mediaciones de lo más variada.
Podía pasar hasta una semana sin dormir, buscaba constantemente emociones fuertes, y luego periodos de depresión muy fuertes (reacción normal antes excesivo stress autoprovocado y poco sueño).
Finalmente mi esposa me convence de buscar ayuda médica, me diagnosticaron depresión de tipo impulsiva nerviosa (una mera comorbilidad), estando tratado para la depresión muchos síntomas no se iban, esa necesidad de vivir al borde porque sino te aburrís, incapacidad de ocio, cambios de humor repentinos, etc.
Recurrimos a otros doctores que diagnosticaron desde borderliner hasta trastorno bipolar (litio de por medio). Entonces mis padres, convencidos que yo estaba así por mi matrimonio (“está así desde que se casó” era su sentencia) me ofrecieron llevarme a un doctor muy bueno que un amigo les había recomendado que atendía en Rosario, así conocí al Dr. Marquet, perdido por perdido, fui. Me hizo diagnóstico por imágenes con una resonancia magnética funcional sin contraste con un aparato que tienen en Rosario con más potencia que los convencionales. No voy a entrar en detalles porque no soy especialista. Pero me recetó ATOMOXETINA, QUETIAPINA FUMARATO y GABAPENTINA. Me dijo que en ocho meses me recuperaba, recuerdo que venía de una serie de tratamientos fallido y estaba hecho un ente en ese momento.
Dicho y hecho, en ocho meses recupere mi rendimiento, me receto también terapia cognitiva conductual, que en mi caso no encontré tratamiento efectivo en este caso, podría ser falta de especialistas en mi ciudad o falencia mía, pero era como que no pudiese caminar y me dijeran que para recuperarme trotara todos los días (lo sentí así, tal vez me equivoque). Hoy tomo pequeñas dosis de atomoxetina y gabapentina para mantenimiento y no veo al doctor hace varios años (debería ir a verlo una vez al año para control).
No tengo hijos, tengo mucho miedo al componente genético y unos cuantos traumas de la infancia. Pero bueno hoy me siento en condiciones de formar mi familia con mi esposa que me viene bancando ya 11 años.
Una vez contada mi historia quisiera expresarme sobre lo que aprendí (bien o mal). Recuerdo que esta es una experiencia personal y no creo sea totalmente trasladable a todos los casos, pero intercambiar experiencias nunca hace mal.
1) EL AMBIENTE: Un factor fundamental para diagnosticarme fue encontrarme en un ambiente asertivo, con cierta calma y paz que supo darme mi esposa, entiendo que en el caso de los padres puede ser más complejo porque tiene que lidiar con muchísimas cosas al mismo tiempo, pero quiero destacar que tener un punto de comparación “positivo” respecto a comportamiento, es fundamental, al menos lo fue en mi caso. Un ambiente familiar tóxico solo empeora las cosas, diluye los síntomas y retrasa el diagnostico generando montón de comorbilidades. Mi meta como futuro Padre es hacer todo lo posible para ser asertivo, generar un ambiente calmo en mi casa. Es nuestra preparación para recibir mi hijo. Incluso si esto incluye evitar gente cercana que no acepta esto.
2) PROFESIONAL ADECUADO: Es importante visitar al profesional que le haga bien al paciente, el visitar medico tras medico, es desgastante, tardé 5 años en encontrar Diagnostico y Tratamiento, pero en meses me cambió la vida.
3) NO SOY ESPECIAL: Como autodefensa ante el dolor de saber que uno tiene una enfermedad (sobre todo si uno la conoce de grande) es concentrarse en lo que dice internet que es una enfermedad maravillosa que te hace creativo e inteligente etc etc, no me sirvió para nada concentrarme en eso, sobre todo porque eso no te hace especial, ya que por el otro lado la atención dispersa y los cambios de humor hacen sufrir a los que están al lado tuyo, no hay que amar esa condición, es el equivalente a negarla y eso solo empeora las cosas. Lo que me podría hacer especial son mis valores y convicciones llegado el caso y aún así no sería el único.
4) AUTOCONCIENCIA: Relacionado al punto anterior algo que me ha ayudado a lidiar cotidianamente con esto es aceptar la enfermedad con defectos y virtudes, y aprender a analizarme. Con esto me refiero a saber qué me está pasando, suelo ser muy impulsivo y reaccionar en forma automática a lo que siento. Eso está mal, eso no es ser apasionado ni es gracioso (en el caso de niños). La práctica me ayudo a aprender que si me levanto de mal humor, tengo que pensar si no estoy procrastinando algo que me preocupa inconscientemente, porque puedo hablarle mal a alguien que no tiene nada que ver, por lo general mi esposa. O si no estoy disfrutando de un momento de ocio es porque soy hiperactivo y necesito pensar en algo, pero no es momento de eso, es momento de disfrutar el momento. Me sirve decirlo en vos alta por ejemplo. O no es que tengo sueño o que me duele la espalda, es que estoy preocupado por algo, o que no tengo ganas de ir al trabajo al otro día. No aprendí de joven a interpretar correctamente mis sentimientos, lo estoy haciendo hoy. Si mi hijo es TDAH me gustaría aprenda temprano a comprender esa maraña de sentimientos que a veces se nos viene como avalancha, es cuestión de frenarla y desarmarla y la única forma de lograrlo es con la práctica.
5) NI PRESIÓN NI PERDÓN: Hoy tengo una carrera profesional, soy Licenciado en Administración Rural, 12 años trabajando en el mismo lugar, he cursado y aprobado todas las materias de la Maestría en Ingeniería Ambiental sin sobresaltos (tengo pendiente la tesis de maestría), trabaje en Vinculación Tecnológica y he sido profesor de Secundaria y ahora Universitaria. Tengo ciertos logros profesionales y el orgullo de decir que trabajo con mi esposa, muchos proyectos y emprendimientos juntos. Ninguno de estos son logros propios. Algo de esto debo agradecer a mis padres que no me “perdonaron” y me impulsaron a estudiar y hacer cosas, explotaron mi capacidad al máximo, por otro lado si me preguntasen que cambiaría de eso, probablemente le sacaría algo de presión negativa a esto, en el sentido de que la meta es terminar los estudios que uno mismo elije con la nota que uno consiga tras esforzarse mucho. No es la meta ser el mejor. Aún recuerdo que sentía culpa en mi graduación secundaria por no estar en el cuadro de honor, e incluso hasta el día de hoy me siento mediocre en mi vida académica. Qué tonto!!!
6) MI MATRIMONIO: Dejo lo mejor para el final, esto es lo más importante que tengo hoy en día y lo que me ha motivado a esforzarme al máximo para mejorar. Mi esposa es una inspiración, me siento muy culpable por haberla hecho sufrir tanto (hasta el día de hoy, no soy una joyita de personalidad) y agradecido a muerte por su amor y paciencia. Todo el daño que le hice no lo voy a compensar jamás, literalmente se desgastó por mí, espero no lo haga con un hijo y si sucede esté yo para evitarlo al máximo grado posible. Si por ahí están lidiando con una persona que tiene TDAH (no somos, tenemos) en el mismo momento que se de cuenta lo que hacen por ellos, estoy seguro que van a esforzarse mucho mas por mejorar los síntomas. Es eso, darse cuenta del entorno y las consecuencias. Emocionalmente tenemos nuestros problemas, pero podemos amar y mucho.

Martín Azzali Licenciado en Administración Rural
Tengo TDAH
Consultor
Posgrado en Emprendedorismo
Organizador TEDxParqueSanCarlos