Emprender con TDAH

Un tema del que se habla mucho hoy, es sin duda, el emprendedorismo. En los 90 se nos decía que nos dos pesos y en un garaje podíamos crear una mega empresa como Apple o Microsoft, afortunadamente esta idea ha ido evolucionando y hoy a este tipo de empresas se les llama “Unicornios”, justamente por las probabilidades que de hacerse de una de ellas.

Como personas inquietas que solemos ser los diagnosticados con TDAH nos gustar estar tras proyectos nuevos, ¿podríamos definirnos como emprendedores entonces?. Si buscamos la definición emprendedor en internet encontramos un sin número de definiciones, incluso antes que exista la palabra, los economistas clásicos hablaban de iluminados que veían antes las cosas y lograban fundar grandes empresas, personas “diferentes”, hoy, con el diario del lunes esto ha avanzado mucho. En ese sentido me gustaría mencionar a una persona que creo y definió el emprendedorismo de la manera más acertada ya en 1985, este señor de apellido Gartner dijo algo muy concreto y simple “emprendedor es el que emprende” punto. Mientras filosofamos sobre el hecho si el emprendedor nace o se forma como tal, perdemos el foco en lo importante, que emprender no es una cualidad sino una acción.

Dicho esto, podemos afirmar que una persona con TDAH sí es un emprendedor, a veces nos podemos sentir frustrados por la cantidad de cosas que nos quedan a medias, y, sin embargo, esto es lo que define un emprendedor, por citar un ejemplo JACK MA fundador de Ali Baba, uno de los empresarios más ricos del mundo fracaso muchísimas veces antes de dar con el negocio que lo haría prosperar.

Pero ¿es necesario apuntar a ser millonario? No, estas son raras excepciones y la probabilidad estadística de llegar a eso es similar a ganarse la lotería. Pero emprender es mucho más que eso.

Por definición es una acción que no necesariamente involucra hacerse millonario, ni siquiera ganar dinero, es ponerse una meta (incluso empezar una nueva etapa en la vida) para concretar algo y ponerse a trabajar en ello nada más. Desde nuestra pequeño emprendimiento social a nuestra causa sin fines de lucro a incluso metas personales, eso es emprender: acción hacia una meta.

Ahora bien para minimizar los riesgos del fracaso que podemos hacer nosotros los TDAH para evitar exceso de frustración?:

1) No idealizar: Evitemos “enamorarnos de nuestras ideas”. Fácilmente podemos imaginarnos millonarios o famosos sin pensar en los escalones que eso implica. Pensemos en pequeño, un muro se construye ladrillo por ladrillo, los TDAH solemos imaginar el muro y olvidarnos los ladrillos.

2) Trabajo en Equipo: Tomas Edison uno de los mayores inventores del mundo tenía todas las características de un TDAH ¿Cómo hizo para ser tan prolífico? Cuenta la historia que solía apoyarse en sus socios o empleados, rara vez terminaba sus proyectos, se los dejaba a sus compañeros o empleados al principio. ¿Qué hizo entonces? Aprendió a conocer sus

potencialidades pero también reconocía donde estaban sus defectos, y ahí pedía ayuda. Sepamos reconocer nuestras debilidades y pidamos ayuda. Nos suele costar esto.

3) TENGO TDAH no SOY TDAH: Nuestra condición puede dificultarnos muchas cosas, pero no nos condena al fracaso, somos dueños de nuestro destino y encarar proyectos nos puede confirmar este hecho, sin idealizarlos (siempre existe la posibilidad del fracaso o que no salga perfecto) y con ayuda si es necesario, pero nuestra condición jamás debe definirnos.

Martín AzzaliLicenciado en Administración Rural
Tengo TDAH
Consultor
Posgrado en Emprendedorismo
Organizador TEDxParqueSanCarlos