Carta Donato

Querida Seño:

Hola soy Donato. Ese nene que te mira con ojazos sinceros, de corazón generoso, de sonrisa gigante, de abrazos enormes pero vos sabes que tengo algunos problemas que quiero compartirte. A veces pienso (o eso me han hecho creer) que soy vago, mala persona, malcriado, revoltoso o tonto. En mi casa mi mama y mi papa se desesperan porque no soy capaz de terminar la tarea o porque me tienen que repetir mil veces las mismas cosas. En el colegio las maestras se enojan porque no copio los deberes, o interrumpo en clases o me escapo, con cualquier excusa del aula. No lo hago a propósito. Y en el patio de la escuela mis compañeros no quieren jugar conmigo porque no respeto las consignas del juego a veces me enojo y mis impulsos me ganan. Y eso me pone triste. A mis preguntas de nene de 10 años, se le suma la angustia de no saber porque soy como soy. Y a veces me pregunto si vale la pena seguir esforzándose, si no soy capaz de conseguir lo mismo que los demás, pero Seño quiero decirte que es verdad todo esto, que yo soy ese niño, ese niño que se desconcentra en clases, que deambula por todos lados, que no se queda quieto, que se retuerce en su silla, hasta el punto de caerme algunas veces, soy ese nene al que tanto le cuesta la lectura y que se niega a escribir. Pero Seño quiero contarte algo, yo no hago esto porque si, todo lo contario, que me esfuerzo mucho para que esto no ocurra. Pero a veces no consigo controlar mis impulsos. No lo hago para molestarte, no es para hacerte sentir mal, no es a propósito. Pero muchas veces no puedo y esto se debe a que tengo TDAH (Déficit de atención con hiperactividad e impulsividad).

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo infantil frecuente pero poco Reconocido. Ahora sé que tengo TDAH porque después de tanto caminar con mis papis: de ver pediatras, psicomotricistas, psicopedagogas, psicólogas, neurólogos y psiquiatras por fin le pudimos poner nombre a lo que me pasaba. Después de muchas dudas, de muchos desencuentros, de muchas críticas, de mucha, muchísima angustia. Esto me sirvió para conocerme mejor, para entender y comenzar a aceptarme y a quererme un poquito más, y ahora sé que me pasa. SOLO SOY DIFERENTE y eso me da esperanzas. Y por esto Seño quiero pedirte que me acompañes en la dura tarea de aprender de modo diferente y me facilites las herramientas que necesito. No se serán siempre las mismas y necesitare que seas creativa y amorosa. Porque yo quiero aprender solo que a veces no puedo, te pido que junto a mi familia y mis profesionales seamos un equipo. Estoy intentando ser mejor, lo intento con todas mis fuerzas porque sé que de tus enseñanzas depende mi futuro. Es posible que no siempre lo consiga, pero no dejare jamás de intentarlo, y esto será más fácil si trabajamos TODOS JUNTOS. Ayúdame, te necesito, hoy es mi historia, mañana puede ser la tuya. Todos somos parte del TDAH, tu apoyo es parte esencial de la solución, Gracias. Con amor

Nota del editor: Carta escrita por una mamá con de un niño con TDAH al sistema escolar EXCLUYENTE

Paula FernandezLicenciada en Servicio Social
Mamá de un niño con TDAH
Profesora de nivel inicial
Miembro del Equipo de Difusión de Familias Leonas