Calificar en Inclusión

El paradigma de la inclusión educativa adopta una perspectiva social‐pedagógica, que supera la concepción de “sujeto con necesidades educativas especiales”, dando lugar al análisis de las dificultades en relación con un determinado contexto de enseñanza. En otros términos, no se trata de dificultades inherentes al sujeto,  sino que lo son en determinadas condiciones y podrían no serlo si éstas varían. Desde este paradigma, es necesario eliminar, diluir barreras, los obstáculos que contribuyen a la dificultad, para poder brindar los apoyos y ayudas necesarios.

Por lo tanto se debe:

  • Introducir, de ser necesario, criterios de evaluación específicos para los alumnos y alumnas con diferentes tipos de necesidades educativas.
  • Establecer criterios, y/o respetar los normados, en relación a los objetivos para la promoción de alumnos/as.
  • Construir consensos en torno a técnicas, procedimientos y estrategias.
  • Prever adaptaciones para los/as alumnos/as con diversas características personales y de aprendizaje y elaborar informes que las consideren.
  • Elaborar criterios para evaluar el contexto y los instrumentos pertinentes.

Repensar los modos de transmisión de los saberes en la escuela se vuelve indispensable para mejorar los desempeños de todos los alumnos y las alumnas quienes tienen derecho a transitar una escuela que sea significativa y relevante para cada uno de ellos.

Todos somos inteligentes pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil.

Presiona el botón para obtener las herramientas para una calificación en inclusión