#16 ¿Cómo empezar? Si lo sé…Por el comienzo?

Cuando se terminan las posibilidades de diálogo, de consenso de oportunidades, el ser humano busca herramientas para no decaer, para sobrevivir. No es fácil este peregrinar, un camino en que caes y te levantas. Y cuando  estás sola mucho peor así.

Soy mamá de Máximo Agustín, somos de la bella tacita de Plata JUJUY, actualmente nos encontramos en San Salvador de Jujuy. El es mi compañero desde que empezó a crecer en mí, me enseñó, aprendí y aprendimos juntos, allá por el 2012 incursionamos juntos a la Ciudad de La Quiaca, al ser docente tuve oportunidad laboral en ese rincón tan acogedor y frío. Cuento esto porque allí inicia su escolaridad…adelantado en sala de dos años en una Jardín maternal. Llegaba temprano con mucho frío y con su mamadera a cuesta, tímido, juguetón y activo a veces. Hasta los 4 años asistió a la Institución. Empezaron los comentarios de las señoritas: —juega todo el tiempo, no trabaja, no hace caso, se enoja, rasguña.  Imagínense!!! Una ciudad en cuya cultura  los niños tienden a ser introvertidos, uno o dos revoltosos. Pero no quiero detenerme allí al contrario sino continuar. Ese año, 2014, su papá nos acompañó en la Ciudad fría, el era feliz compartió muchísimos momentos con su papá Daniel. Lo llevaba a la escuela y a la salida se molestaba por los comentarios que recibía: » Él es un niño feliz juega, habla, salta, corre y ELLAS (las seños) son las que no saben cómo trabajar» me decía enojado. En el 2015 inicia sala de 4, en el mismo Jardín Maternal, continuaban las quejas, lo sobrelleve durante ese año, sola nuevamente, su papá había regresa a su ciudad Córdoba. Lo más complicado fue en 2016 iniciamos jardín  en la Ciudad Fronteriza, inasistencias de la señorita , asistencia irregular de Máximo, nuevamente sola, manteníamos diálogo con su papá, videollamadas, llegó septiembre su papá Daniel  se enfermó y viajamos para verlo, de la Quiaca a Córdoba. Máximo sabía que su papá  estaba enfermo, pero como entender que su papa ya no iba a regresar, que esperamos algo que nunca iba a llegar.

Costó sobreponerse costó….. hoy aún nos cuesta, Máximo en sus terapias con la Psicóloga conductual recién lo puede poner en palabras lo puede explica lo que le pasa, lo que siente. Bajó su impulsividad, ya no grita, a veces se molesta y aún necesita pautas externas para controlarse.

Regreso atrás nuevamente porque es importante mencionar que los primeros años de escolaridad son cruciales para los niños y las familias. PRIMER GRADO costó!! «¡MAXIMO me empujó! ¡Máximo me pega! Hoy mamá jugó con los lápices….estuvo toda la tarde acostado en el piso jugando…. Sus cosas están tiradas….no hace caso… grita… sus compañeros se asustan…hoy me pegó y tuve que abrazarlo….tiene mucha a fuerza….quiso cortarme con la tijera…me golpea en la panza…mamá si usted no puede controlarlo como podemos hacer nosotros… «estas eran las expresiones constantes de la señorita y de compañeros.

Era agobiante ir a retirarlo de la Escuela. De apoco empezó a trabajar, y en transcurso antes de Julio empezó a leer textos. A veces lo acompañaba a clases me sentaba al lado de él solamente le indicaba: «sentate, copia y hace». Después, por trabajo, dejé de acompañarlo y pedía las tareas a las mamás….las cuales en ese tiempo colaboraban. Máximo a pesar de no traer nada hecho sabía lo que trabajaban en la clase. Siendo docente de educación especial, desde hace tiempo sabía más o menos por donde venía la cuestión. Pero como mi práctica pedagógica no considere un diagnóstico en ese momento. Terminamos el primer grado.

SEGUNDO GRADO , el mismo grupo escolar iniciando con estrategias que la señorita empleó a fines del año anterior, las clases iniciaban con música tranquila instrumental respiración, Máximo ya no reaccionaba ante «situaciones desconocidas» (lo remarcó así porque los docentes decían que él  no identificaban que desencadenaban esas reacciones) ese año solamente se iba de palabra y desafiaba verbalmente a sus adultos, expresaba no hacer las tareas porque es mucho porque no quiere hacerlo y que él iba a jugar porque se aburría. Llegamos a la primer entrega de boletín, calificaciones bajas en lo cuantitativo mientras que en lo cualitativo en la parte de destacarse en algo estaba vacío…segunda entrega de boletín todo llenado pero regresando de las vacaciones me dijeron «mamá ya estamos en agosto, ya no puedes acompañarlo en clases, no lo beneficia vas a seguir?, hasta cuándo? El me descontrola la clase, un día falto y logramos trabajar! No hiciste nada hasta ahora, el necesita ayuda profesional, no te puedo dar dinero para pagar las terapias de tu hijo», con lágrimas en los ojos le digo es tan discriminatorio lo que usted hace que en la libreta no colocó nada en lo que se destaca, le expresé —mamá es que Máximo no se destaca en nada. Ahí me quebré pensé es un niño es una persona tiene derechos yo defiendo los derechos de las personas con discapacidad y a mi hijo que no tiene una DISCAPACIDAD VISIBLE lo trata como una cosa molestia. Ese día llena de angustia lo saque del aula, aclaró todo lo DIALOGADO con la seño fue en el pasillo, entre prepare sus cosas y me lo lleve, entre llanto  Máximo me decía — mamá aún no hice nada si no me quedo no tendré mis cosas mis juguetes mi televisión.— Prometo portarme bien.

El camino sigue…su trayectoria continua, ya TERCER GRADO, las herramientas legales las tenemos, nos angustiamos, decaemos,  un gran apoyo recibí de personas que no conozco de frente. FAMILIAS LEONAS nos orienta nos da ese empujón…siendo el mes de Julio hemos logrado obtener el CUD peregriné mucho y lo seguiremos haciendo porque el problema aquí es el sistema, la falta de capacitación docente, los derechos de los niños a veces está siendo vulnerado. Grandes proyectos tengo pero se empieza de a poco. Gracias por la atención y como dicen  TO  BE CONTINUED….

Ely
Mamá de un niño con TDAH