Emprender siendo TDAH:

El fracaso y nuestra baja tolerancia a la frustración.

(Inicia la Saga).

El articulo pasado hablamos sobre lo que es emprender y lo que implica y algunos consejos pertinentes a nuestros principales síntomas como personas con Trastorno por Deficit de Atención e Hiperactividad.

Siguiendo con el tema quisiera empezar una serie de artículos interrelacionados basados en un libro que me regalo mi amigo Julian Bresser del primer programa Radial que festeja el fracaso en Santa Rosa. La Pampa, Los sábados de mañana por Vorterix Santa Rosa, lo pueden sintonizar a internet, si te gusta el emprendedorismo este programa es súper recomendable.

El título del libro es “Sobrevivir al fracaso. Primeros Auxilios para negocios al borde, (y cómo prevenirlo)”. La escritora es Leticia Gasca.

Es la una de las inventoras de “Fuck ups Nights” un movimiento que está en más de 80 países del mundo.

¿Porqué hablar de fracaso?

Leticia nos cuenta que las cifras hablan por sí mismas: el 88 por ciento de los propósitos de Año Nuevo terminan en fracasos; el 95 por ciento de los productos que se lanzan al mercado cada año fracasa.

Conversando con un amigo sobre estas cifras hace muy poco, me dice convencido -“Con estos números no emprende nadie”. Entonces recordé dos cosas sobre emprender, la primera es que emprender es una acción que nace de una actitud y lo segundo que está relacionado con esto, al emprender es importante que lo hagas por algo, con una causa autentica detrás de eso, un motor un objetivo más allá del dinero y esto debe ser bien claro.

Es que luego de leer esto uno debe avanzar un poco más con el libro y se encontrará con conceptos interesantes que quisiera compartir con ustedes. Sobre todo nosotros que tenemos baja tolerancia al fracaso y por lo general, mucha necesidad de aprobación externa (la razón suele estar relacionada con la baja autoestima).

El primer concepto que quería compartir es el siguiente: “A pesar de que el fracaso es más común que el éxito en todos los aspectos de la vida, los seremos humanos nos hemos vuelto expertos en minimizarlos e incluso ocultarlo”. Cuando leí esto no me sorprendió el hecho en sí (debo decir que no estoy ajeno a esta tendencia, yo tiendo a practicarla) pero me gustó la crudeza con que lo expresa y como lo traslada a lo que ocurre por ejemplo en la mayor parte de la bibliografía sobre emprendedorismo que nos gusta leer a todos.

Primero basada casi siempre en escasos casos de éxito y analizan como hicieron estas pocas personas, segundo, pasando por alto en contexto, ya que muchos de estos casos que se analizan se dan en países desarrollados con otras condiciones socioeconómica, al igual que los estudios sobre negocios realizados en Universidades como Harvard y Oxford.

A esta altura se deben estar preguntando ¿y la moraleja? Es esta: No rechacemos el fracaso, mucho menos no neguemos que nos está yendo mal, investiguemos y escuchemos a esos fracasados (son el 80% de los emprendedores) ellos tienen mucho para enseñarnos y no nos avergoncemos de nuestros fracasos, aprendamos de ellos y no tengamos miedo de compartirlo en el contexto adecuado.

Hagamos un poco de ese ejercicio doloroso de analizar nuestros errores y esforzarnos por ser objetivos. ¿Para qué? Porque es información que muchas veces no está en los libros o en google. Es lo que nos pasó a nosotros o nuestro vecino. Es humano, es así. Fracasamos más veces de las que tenemos éxito, pero eso no debe detenernos ni paralizarnos. Pocos le pegan a la primera. Pero gusta mucho vender “historias de éxito” a nuestra sociedad.

Esto requiere una nueva forma de pensar, más objetiva y dolorosa, pero realista.

El mes que viene veremos cómo esa hiperactividad y empuje inicial que solemos tener los TDAH nos puede ayudar en nuevos emprendimientos, pero qué cuidados debemos tener, con la ayuda nuevamente de este libro que estoy leyendo.

Se aceptan opiniones y comentarios sobre estas notas.

Martín AzzaliLicenciado en Administración Rural
Tengo TDAH
Consultor
Posgrado en Emprendedorismo
Organizador TEDxParqueSanCarlos