#13 Te Busque

Te busqué. Te busqué con fecha y hora para que fueras un varón y así tener la parejita. Fuiste creciendo rodeado de amor, de juegos y contención.

Te imaginé. Te imaginé con las mejillas rosadas corriendo tras la pelota, hablando de aros y arcos, de copas y mundiales.

Cubrí todas tus necesidades, y tus incapacidades de ser o hacer… las justifiqué siempre, y te protegí bajo mis alas a costa de lo que fuera.

Un tiempo después, comencé a observar aquello que no había querido ver. Un día… me golpeó en la cara. La sumatoria de conductas e inconductas dio un resultado y no estaba preparada para eso. Nadie lo está.

Pero y si yo no estaba preparada o no podía ayudarte… entonces quién?

Recuerdo ese día como si fuera hoy. No sé si alguna vez lloré tanto, tenía desgarrado el corazón. Ahí entendí que esto recién empezaba, y que no hay recetas.

Había que levantarse, sacarse el polvo de las rodillas, limpiar los mocos con la remera, y sumergirse en el estudio, porque si nadie tenía el conocimiento… debía procurármelo yo misma.

Juré incondicionalidad, otra vez, como la primera vez que te vi, renové nuestros votos para comenzar un camino de aprendizaje, juntos.

Entendí que mi trabajo, consiste en ser tu apoyo hoy, para que mañana seas independiente y logres lo mismo que los demás, aunque ya sabemos que te va a costar el doble.

Ayudarte a que pares, te mires, te conozcas, y aprendas herramientas para lograr por ti mismo, todo lo que te propongas.

Y entonces es que ya no te busco, ni te imagino… ahora te acompaño en el camino, y disfruto cada día. Disfruto tus logros como si fueran un penal en la hora definiendo la copa. Porque eso sos para mí. Sos un ejemplo de alegría, lucha y superación.

Agradezco poder acompañarte, porque sin dudas, sos un campeón. Un maestro que me enseña cada día a ser mejor.

Te amo Ro.

Andrea GURUGUAY
Mamá de un niño con TDAH